Los psicólogos y psiquiatras son quienes se encargan en mayor
medida de estudiar y tratar de comprender uno de los campos de estudio más
complejos: la mente humana. Son tantos los puntos de vista, las construcciones
teóricas y prácticas que la figura de quien estudia la psicología, se envuelve
en un halo de misterio. Vamos a revisar algunas de los mitos más comunes acerca
de la psicología y los psicólogos que se suelen decir por ahí:
1.
Sólo van al psicólogo los locos y los
débiles mentales.
Es una creencia vieja, alimentada por
la falta de información respecto a para qué sirve la psicología. La psicología
ayuda a la gente a mejorar sus vidas, sus emociones y aliviar el sufrimiento, y
para ello no se necesita estar mal de la mente. Todo lo contrario, una persona
que se decide a buscar la ayuda psicológica es una persona valiente que está dispuesta
a mejorar y superarse, que tiene la suficiente entereza de afrontar lo más
profundo de sí misma, lo más hermoso y bizarro de su ser. Personas que se dan
cuenta de que como seres humanos poseen limitaciones y que los problemas no
siempre se resuelven al tronar de un dedo.
2. El tiempo lo cura todo.
Esta frase que más que frase parece
una orden no es del todo cierta, como decía aquella canción de Enrique Bunbury
“el tiempo sólo cura lo que no importa
ya”. El curarse a través del tiempo sólo sirve para algunas cosas y para
algunos casos.
3.
A los psicólogos se les puede engañar
fácilmente.
El psicólogo no es un enemigo ni una
amenaza, todo lo contrario, están ahí y bien preparados sólo para ayudar. Los
psicólogos no son adivinos, el paciente debe proporcionar toda la información
posible para el análisis correcto de su caso.
En lo contrario, nos engañaríamos a nosotros mismos.
4.
Ir al psicólogo no sirve.
La psicología como todas las profesiones
tiene representantes buenos y malos. Sí por supuesto, puede darse el caso que
por una mala atención no existan los resultados buscados. Pero también este es
un mito difundido por gente que únicamente asisten 4 ó 5 sesiones y después desisten
al no ver una “magia” que los cure.
En la suma de un profesional competente
y un paciente comprometido con su tratamiento o proceso, los resultados no sólo
son percibidos, sino que además se tiene la sensación de crecimiento y
superación incluso más alta de lo que se esperaba al iniciar.
5.
Si sólo por hablar se cura la gente,
mejor le platico a un amigo mis problemas.
El simplemente hablar de los
problemas genera un cierto y momentáneo alivio. Sin embargo en su formación, el
psicólogo cuenta con herramientas, modelos de acción y práctica que optimizaran
en forma terapéutica toda esa valiosa información que le estás dando. Recuerda
que un psicólogo, no es un consejero ya que es consciente que en la complejidad
de la vida y las interacciones personales, lo que le sirve a una persona daña a
la otra y viceversa; no existen reglas escritas en oro para la complejidad de
la mente.
6.
Los psicólogos están más locos que
sus pacientes.
Como mencione unos puntos atrás, en
esta profesión hay de todo, pero de una cosa sí pueden estar seguros; un buen
psicólogo se preocupa por su buena salud y resolución mental, de hecho un
psicólogo que se dedique a dar psicoterapia está, al mismo tiempo, en
psicoterapia individual, grupal, en grupos de análisis de caso clínico y
análisis teórico-práctico a fin de no perder una referencia óptima de su práctica
clínica.
¿Tienes dudas? Recuerda que estamos para escucharte y
asesorarte. Visítanos en redes sociales a través de http://goo.gl/i4y63.
Psic. José Luis Ramírez Esparza
psicologolm@megacall.com.mx
Asesoría Psicológica en el 01 800 111 8111